lunes, 6 de marzo de 2017

DIOS MIO DAME PACIENCIA


Es mi tercera vez como au pair y hasta el momento nunca me habían tocado demonios como estos. 

En USA la niña que tuve tenía 5 años si mal no recuerdo, hacia pataletas horribles y me sacaba el mal genio como es normal en alguien de esa edad, pero no era tan desesperante (no todos los días), luego la otra que tuve en Estados Unidos tenía 13 años y con ella no me tocaba hacer gran cosa, igual solo me estuve 2 semanas ahí, así que no cuenta; y ya después en Alemania tuve 2 niñas, una de 13 años a la cual amo y adoro con todo mi corazón, ella es como mi hermanita y la otra tenía 2 años, lloraba todos los días, era medio bipolar y solo quería jugar una y otra vez a lo mismo, pero no estaba tan mal; pero es que los que tengo ahorita no tienen punto de comparación.

Desde el primer día fue difícil, obviamente a los niños hay que darles tiempo a que se acostumbren a uno, pero he estado viendo cómo pasa el tiempo y las cosas no mejoran. Los 2 primeros meses todo fue bastante normal, con sus altas y bajas, lo más pesados que estuvieron fue una vez que los papás no estaban y junto con la abuela tuvimos que prepararlos para dormir, lloraron, hicieron pataleta, nos trataron mal, nos pegaron, en fin, hicieron lo que se les dio la gana. Ellos como casi todo niño, se comportan de una manera diferente cuando los papás no están.

En Halloween y el día siguiente me desesperaron tanto que enserio lo único que quería era renunciar, no hay palabras para expresar lo malcriados que estan esos niños, yo he visto que los papás les dicen que tienen que hacerme caso, que se tienen que portar bien y son estrictos con algunas cosas, pero al final del día los complacen con todo.

Yo me he quedado sola con ellos varias veces y todo es relativamente normal, pero en Halloween a esa niña se le salió el demonio que lleva por dentro, es mandona a mas no poder, yo estaba ayudándola a armar un juguete y le dije que me diera un minuto para ir a buscar algo que el hermanito necesitaba, eso fue lo peor para ella, un minuto después cuando volví, no dejo de hablarme mal, de puyar al hermanito para que hiciera lo mismo que ella, y cuando me puse seria y les dije que ya no más, empezaron a arremedarme y a hablarme peor, después salimos a jugar al jardín y siguieron tratándome mal, empezaron a tirarme cosas y a pegarme. Culicagados de 4 y 5 años que por más que los papás les dicen que yo estoy a cargo, no hacen caso, han tenido tantas diferentes au pair que ya les da igual, saben que si hay alguna que no los complace en todo, entonces después consiguen otra.

Cuando los papás llegaron hablamos de eso y el resto de la tarde estuvieron juiciosos pero al día siguiente fue peor, el niño se pega él solo, luego me mira a mí y dice que yo lo lastime, en mi vida he visto a un niño más mentiroso que él y no es la primera vez que lo hace, en el jardín ya tuvo un problema por algo similar porque dijo que una de las “profesoras” le pego, la mamá ya sabe que él dice mentiras pero aun así es increíble y uno se queda con la boca abierta de como es el.

Los papás los dejan que vean videos en el iPad y han habido ocasiones en que el niño me pega con ese cochino aparato, incluso me lo ha botado a la cabeza y si se lo quito empieza a hacer pataleta, no importa lo sería que me ponga, esos niños no tienen nada de respeto y es igual con la abuela.

En serio renunciaría si pudiera, no me los aguanto y si fuera legal ya les habría dado su cachetada, pero no soy tan estúpida y no voy a sacrificar lo que he conseguido por un par de mocosos malcriados. Yo nunca he querido tener hijos y ahora más que nunca me mantengo en esa posición.


La única razón por la que sigo acá es porque aún no me llega mi tarjeta de residencia y para poder irme a otro lado, o aplicar a otra visa desde acá necesito esa tarjeta, además que los horarios con ellos son súper flexibles, eso es exactamente lo que necesito y conseguir una familia con esos horarios es MUY difícil.  Los señores son muy buenos host, son generosos, graciosos, si necesito algo lo único que tengo que hacer es decirlo, pero los niños son inaguantables.

No hay comentarios:

Publicar un comentario