miércoles, 7 de diciembre de 2016

SEMINARIOS


Al hacer un año social, hay que asistir por obligación a 25 días de seminario, la agencia con la que estés te tiene que dar una lista con las fechas, luego eso lo presentas en el trabajo y te tienen que dar esos días para ir a los seminarios. NO son días libres, ni cuentan como vacaciones, son días de trabajo normal, la única diferencia es que no tienes que ir al hospital, ancianato, jardín de niños o donde sea que trabajes.

Cuando yo entré al hospital, tuve que trabajar una semana y luego la siguiente fue de seminario. Los temas son siempre variados, algunos son pura pérdida de tiempo y otros si son interesantes.

Mi primer seminario fue supremamente aburrido, no conocía a nadie a excepción de mi vecina la bitch que para ese entonces me caí bien. Solo habíamos 3 extranjeras, de resto eran puros alemanes y yo sentía que era la que peor hablaba. Todos los días fue un tema diferente y la persona que dirigía las actividades se la pasaba haciendo juegos, yo sé, es divertido y hay que verle lo positivo a las cosas pero a mi simplemente ella me cayó mal y todo se me hacía una bobada. Soy una amargada, no hace falta que nadie me lo diga y a decir verdad luego de los 2 primeros días de seminario ya quería volver al hospital a trabajar normalmente, prefería estar tendiendo camas, repartiendo comida y pegando etiquetas que estar 5 horas sentada escuchando puro bla bla bla y de vez en cuando parándome a jugar algo que ni entendía de que se trataba.

Gracias a Dios los seminarios no son muy de seguido, para mi eran una tortura, sentía que estaba perdiendo mi tiempo, los horarios eran diferentes a los del hospital así que no podía aprovechar casi nada del día, para ser sincera la mayoría de las otras niñas me cayeron también mal, en fin, todo con respecto a los seminarios fue terrible para mí y no era la única que pensaba de la misma manera, había una niña de Brasil con la que luego de hablarme un par de veces también me dijo lo que opinaba de los seminarios y luego entro otra colombiana (la de las maletas) y a ella creo que tampoco le caía muy bien la gente. Yo sé que tengo un problema de actitud, pero esta vez no era yo contra el mundo, era simplemente que estaba en un grupo raro.

En fin, con la agencia con la que yo estaba, IB, por año se hace un seminario en una locación diferente, normalmente era en un salón que rentan en una escuela, pero en esa semana especial del año, se hace un viaje, nos quedamos toda la semana por fuera y además toca pagar, cosa que a mí me molesto inmensamente, una cosa es tener que pagar el bus para ir a trabajar, pero otra muy diferente es que te obliguen a ir a una casa, en medio del campo, con gente que te cae mal, que te toque compartir el cuarto con otras 5 personas,  sin acceso a internet (no había wifi y para colmo era en a la frontera y ahí ni los datos agarraban), sin tiendas o cosas por el estilo cerca y que además tocara pagar. La mayoría de niñas (digo niñas porque todas las de mi grupo eran puras viejas, solo habían 2 hombres pero nunca iban, siempre se hacían los enfermos) vivían en sus casas con sus papás o como mi compañera de cuarto, estaban por su cuenta pero aun así vivían de los papás, no digo que todas, pero si la mayoría y para la niña brasileña, la otra colombiana y para mí, tener que sacar de donde no teníamos para pagar ese viaje, era bastante bastante molesto, para ese seminario tuve que pagar lo que me costaba la tarjeta del transporte para todo el mes, más lo que pagaba en comida para 2 semanas.

Luego de esa semana no quería ver a nadie y más que nunca quería volver al hospital. Por suerte con ese grupo no quedaban muchos seminarios y en septiembre se iban todas las que me caían mal y llegaba gente nueva.

El último seminario fue hasta divertido, hicimos juegos y actividades de despedida, así que no estuvo tan mal, y yo sé que antes dije que en los otros también jugábamos y me parecía una pérdida de tiempo, pero creo que fue el ambiente de la despedida lo que hizo que esa última semana fuera no tan aburrida.

En septiembre comenzó el siguiente grupo y para ese entonces solo quedábamos la niña de Brasil y yo del grupo anterior, en solo el primer día la diferencia fue del cielo a la tierra, tanto ella como yo opinamos de la misma manera, el grupo que estaba antes había sido un asco, incluso una de las organizadoras (no la que me caía mal) acepto en frente de los nuevos que trabajar con el grupo anterior no había sido tan bueno.


No sé cómo describirles a la gente, solo puedo decirles que los nuevos eran más abiertos y era más fácil tratarlos, obviamente no fuimos todos los súper mejores amigos pero desde ese momento los seminarios fueron más agradables.

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