sábado, 3 de diciembre de 2016

EMPACANDO ANDO


En Colombia cuando empacaba siempre tenía a mi mamá y a mi hermana al lado haciéndome la charla, mirando lo que me llevaba, lo que dejaba y lo que iba a botar. Me intentaba ayudar a mirar como empacar mejor y así no me ayudaran al menos me hacían compañía, y es que para mí empacar es estresante, la mayoría de las veces que lo he hecho es porque me voy a ir a vivir a otra parte entonces es difícil elegir que llevar, pero es peor cuando sabes que tienes que llevarte todo pero no tienes espacio y no quieres botar nada.

Esta vez tenía que hacerlo sola y tenía que buscar la manera de hacer que todas mis cosas entraran en la maleta, aquí no estaba en mi casa donde podía dejar cosas, de ahí si tenía que salir con absolutamente todo y aunque un año no es mucho tiempo, si es tiempo suficiente para acumular cosas nuevas y a la final termine llenando las 2 maletas con las que llegue, varios bolsos de mano y además tuve que pedirle a Lukas que me prestara una maleta grande de él. Esta vez gracias Dios me iba a quedar en el país y la ciudad a la que me iba no era lejos, así que no tenía que coger avión y no tenía restricción de peso en las maletas, menos mal porque todas estaban a punto de estallar.

Me demore 2 semanas empacando, decidí hacerlo despacio porque no quería estresarme haciéndolo todo a último minuto y además quería ver qué cosas necesitaba de verdad. Lo único que no quería era que mi niña grande entrara a mi habitación y viera mis maletas, yo con ella me llevaba muy bien, en serio, ella fue lo mejor de todo mi año y yo sabía que se iba a poner triste si entraba a mi cuarto y veía las maletas. Para los que no se acuerden, mi niña grande tenía 13 años, así que con ella no era trabajo, siempre nos llevamos muy bien y fuimos muy buenas amigas.

Volviendo al tema de las maletas, yo desde que estaba en USA empecé a empacar con space bags, las amo y las recomiendo, eso si la ropa queda totalmente arrugada, pero eso a mí me da igual. Cuando se viaja en avión el problema que tienen esas bolsas es que al comprimir todo, te crean más espacio en la maleta, pero NO disminuyen el peso, entonces a la larga ese espacio extra no sirve de mucho. En esta ocasión a mi esos centímetros extra me salvaron la vida, yo soy medio acumuladora y odio botar o regalar cosas.


El día que termine de empacar, osea el que me iba, tenía 2 maletas llenas, varios bolsos repletos (como dije antes) y aparte de eso tenía 2 cajones del closet aun llenos de cosas que esperaba que cupieran en la maleta de Lukas. Por la noche cuando el llego a recogerme baje a mi cuarto con Angie (mi niña grande) y ella me ayudo a guardar las cosas, en 5 minutos llenamos una maleta de las grandes al máximo y cabe recordar que yo soy tacaña, yo lo pienso 100 mil veces antes de comprarme algo. He visto en Facebook anuncios de niñas que al terminar su año se ponen a vender un montón de cosas porque no se las pueden llevar y yo la verdad no sería capaz de hacer eso, primero porque me cuesta despegarme de las cosas y segundo porque soy muy mala vendedora y me da pereza poner anuncios y tener que estar pendiente de eso.

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