lunes, 5 de diciembre de 2016

DIA 2


No me siento bien, estoy demasiado preocupada, no sé qué hacer y la verdad siento que no recibo mucho apoyo emocional. Él no puede hacer nada por mí y tampoco espero que intente hacer algo porque sencillamente no hay nada por hacer, no por parte de él. El problema es que siento que no le importa o no nota en lo absoluto como me siento, lo único que necesito es que me abrace y me diga que todo va a estar bien, pero él no es de las personas que hacen eso, normalmente no me importa porque desde que estamos juntos nunca me había sentido así, sola, asustada y con la necesidad de que alguien me diga que todo va a estar bien.

Odio los domingos en Alemania, no hay nada que hacer y los planes se reducen a estarnos en la casa, ir al gym o ir a cine. No me molesta estarnos en la casa, o no me molestaría de no ser por la forma en que el me mira y me pregunta que vamos a hacer, como si hubiesen muchas opciones. Yo sé que es aburrido estarnos en la casa pero la verdad no tengo ánimos de hacer nada hoy.

No soy atlética, las pocas veces que he ido al gym acá han sido con él, pero siento que si va conmigo lo único que hace es malgastar su tiempo, no puede entrenar bien porque yo no sé a cuales maquinas debo ir o como usarlas, así que necesito de su ayuda y además esta vez no tengo ropa para hacer ejercicio acá conmigo, todo lo tengo empacado y está en mi casa.

Me encanta ir a cine, aun si es en Alemán y no entiendo ni la mitad de lo que hablan en la película, pero desgraciadamente ir a cine no es gratis, mi economía está en crisis y me siento fatal cada que el paga algo por mí. Tengo menos de 200 euros tengo que usarlos para comer este mes, pagar transportes y cruzo mis dedos para no tener que comprar una cama.

Tal vez mis ganas de quedarme acá en la casa son solo un intento de ahorrar al máximo, si no salimos no gastamos gasolina, no comemos por fuera y no pagamos la entrada a ninguna parte. Me siento miserable y tacaña.

Cuando estábamos en USA  mil veces le insistí para que me dejara invitarlo a comer o hacer algo, pero el siempre pagaba, es su estilo, pero en ese momento yo tenía las posibilidades de hacerlo, 196 dólares a la semana suenan como un sueldo miserable cuando se está allá trabajando 45 horas o más, sentimos que deberíamos ganar más y tal vez si, deberíamos, pero cuando hago la comparación con lo que gané en USA y lo que gané acá como au pair, la diferencia es mucha y es que 260 al mes no son nada (310 si sumamos los 50 para el curso).

Siempre intento darle algo a él, así sea algo pequeño quiero que sienta que aprecio lo que hace por mí, aunque él no sea el ser más cariñoso, siempre me da algo, pero siento que los regalos y demás cosas que yo le doy no están ni remotamente cerca a todo lo que él se ha gastado en mí, el necesita que yo lo ayude más con los gastos que tenemos juntos, pero no sé qué hacer si simplemente no puedo hacerlo.


No sé porque escribí esta entrada, simplemente sentí que tenía que hacerlo y de algún modo expresar como me siento. Todo se me está juntando, todos los problemas que no tuve a lo largo del año están ahora acá, odio el proceso de cambio de visa y de trabajo, de algún modo siempre me las arreglo para hacer algo mal.

2 comentarios:

  1. Ayyyyyyyyyy yo quiero saber que más paso.... sinceramente, me hubiera sentido EXACTAMENTE igual que tú.

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    1. fue horrible, y es que esta gente no daba la información bien entonces fue un shock muy grande, ademas que venia estresada por todo el cambio de Visa, sentia que no iba a poder tener todo listo a tiempo y ya cuando por fin crei que iba a tenr un respiro, pasa esto. me acuerdo y me estreso otra vez

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