domingo, 4 de diciembre de 2016

DESPIDIENDOME


Yo no soy muy emotiva, o pues si lo soy pero solo en situaciones muy específicas. Eso no significa que yo no sienta nada, lo que pasa es que no me gusta exteriorizarlo, yo no le ando mostrando mis emociones a todo el mundo, creo que únicamente mi familia cercana y mi novio me han visto llorar.
Mi host Family me caía muy bien, en especial mi niña grande y por supuesto me daba tristeza no volver a verlos, o al menos no tan seguido, pero aun así no llore. Por fin tuve la experiencia que no pude tener en Estados Unidos, logre viajar, aprendí muchas cosas, conocí gente nueva, gane una familia en Alemania y estaba cerrando un ciclo, pero aun así no fui capaz de soltar ni una sola lagrima, en parte también porque estaba feliz de irme a vivir más cerca de Lukas y por qué por fin iba a vivir en un lugar diferente a mi lugar de trabajo.

El día transcurrió con normalidad, trabaje como de costumbre y acordamos con los papás que Lukas me fuera a buscar luego de las 8 de la noche, no para que trabajara las horas completas, sino para que la niña chiquita no me viera irme. Si me despedí de ella, pero le dijimos que me iba a ir de vacaciones unos días, ella tenía 2 años así que obvio no entendía que era que ya había terminado de trabajar ahí y me iba por que tenía otro trabajo.

A eso de las 8:30 o 9 de la noche llego Lukas a recogerme, me llevo una maleta porque aún tenía muchas cosas que guardar, mi niña grande me ayudo a empacar y una vez que estuve lista ya era hora de decir adiós. Mi cumpleaños había sido 2 días antes así que Angie (mi niña grande) se esperó hasta el 30 (el día que me iba) y me dio un álbum de fotos súper lindo con fotos obviamente XD de todo el año, de nosotras juntas, fotos mías haciendo caras chistosas, de los perros, etc. fue muy bonito, nos abrazamos por mucho tiempo, creo que fue un abrazo eterno, luego me despedí de la señora y ella si lloro, además me dio un bolso con un paquete de pan tajado, una coca cola de un litro y una tarjeta con 100€ adentro. La verdad no esperaba que me fuera a dar 100 euros, pero me caían perfecto, como au pair en Alemania se gana muy muy poquito y mis ahorros en ese momento estaban casi en 0, tampoco pensé que fuera a llorar, mucha gente piensa que los Alemanes son fríos y secos pero no, creo que con esto comprobé que yo soy menos emotiva que el Alemán promedio.

De el señor me despedí normal, abrazo y las palabras de te vamos a extrañar, que te valla bien, esta es tu casa. Luego me despedí de mis bebes (los 3 perros) y eso fue súper duro para mí, yo amo a los animales y yo era la que hacía casi todo por esos 3 perros, los sacaba a pasear 3 veces al día, les daba de comer, estaba pendiente de que tuvieran agua, les limpiaba las patas cuando se ensuciaban, estaba pendiente de que no se les pegara ninguna garrapata, si se enfermaban o les dolía algo yo era la primera en darme cuenta, en fin lo único que no hacía era pagar por la comida y el veterinario, así que me dio duro despedirme de ellos.

Una vez subimos todo al carro fue que caí en cuenta de que ya todo iba a cambiar, yo no sé si a ustedes les pasa, pero yo así sepa que algo importante va a pasar, no me las creo sino hasta ese momento justo en que pasando, no sé si me hago entender, pero yo ya sabía que me iba ir y lo tenía siempre presente en mi cabeza, pero hasta que no llego el momento en el que estuve sentada en el carro, no me dieron como esos nerviecitos en el estómago, que era como una mezcla de tristeza y alegría por el cambio, junto con la incertidumbre de cómo sería todo después y si me iba a ir bien en el nuevo trabajo.


Mi mente estaba como ausente, no sabía ni cómo reaccionar, incluso me acuerdo que ya estábamos sentados en el carro a punto de arrancar y de pronto como que volví por un segundo a la realidad solo para darme cuenta que había dejado mi chaqueta y aún tenía la llave, así que obvio me tuve que devolver, sacar chaqueta, dejar la llave y despedirme otra vez.

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